Ciudad de México 04 de octubre de 2017.-Los conocimientos actuales sobre las causas del cáncer de mama son insuficientes, por lo que la detección temprana sigue siendo el punto más importante de la lucha contra esta enfermedad. Cuando el cáncer de mama se detecta en etapa temprana, las posibilidades de curación son elevadas; si se detecta tardíamente, raramente se pueda ofrecer un tratamiento curativo. Por lo que el tiempo de diagnóstico y tratamiento resulta fundamental para evitar fallecimientos por este padecimiento.
Un estudio transversal, publicado en marzo de 2015, realizado entre 886 pacientes de los cuatro hospitales más grandes de la Ciudad de México (el Hospital General, el Instituto Nacional de Cancerología, el Hospital de Ginecología y Obstetricia No. 4 y Hospital Nacional de Oncología del IMSS), demuestra que en México pasan en promedio siete meses desde que una paciente detecta los primeros síntomas de cáncer de mama y, el momento en que es diagnosticada.
De esos siete meses, cinco son atribuidos a retrasos en el sistema de salud. Dicho estudio concluye que el 57% de las mujeres enfermas que se encontraron en los centros estudiados, fueron diagnosticadas seis meses después de que se detectaron los primeros síntomas. Esto provocó que en el 48% de los casos, el cáncer de mama fuera detectado en etapas avanzadas (III y IV), cuando ya no había mucho que hacer para evitar su muerte por esta enfermedad.
En México, la Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011 para la Prevención, Diagnóstico, Tratamiento, Control y Vigilancia Epidemiológica del Cáncer de Mama, contempla tres medidas de detección: la autoexploración, el examen clínico de las mamas y la mastografía.
La Norma Oficial en la materia, establece que el lapso entre la realización de este estudio y la notificación del resultado a la paciente, no debe ser mayor a 21 días hábiles y la cita posterior, en caso de ser referida a una unidad especializada, debe ser antes de 10 días hábiles; esto debe cumplirse al menos en 90% de las mujeres que llegan a esta instancia (DOF, 09/06/2011).
Asimismo, el inicio del tratamiento no deberá exceder 15 días hábiles en más de 90% de los casos, contados a partir de la decisión del tipo de tratamiento a proporcionar.
Las estrategias de prevención, no eliminan los casos de cáncer de mama, donde el diagnóstico del problema se hace en fases avanzadas. Así pues, la detección precoz con vistas a mejorar el pronóstico y la supervivencia de esos casos, sigue siendo la piedra angular del control del cáncer de mama. La mamografía es la única modalidad de detección que ha demostrado disminuir la mortalidad del cáncer de mama entre el 26 y 39%.
Como se observa, en los señalamientos expuestos, las Instituciones de Salud Pública del País, están lejos de cumplir la Norma Oficial Mexicana para la detección y tratamiento del cáncer de mama, aunque lo grave no es sólo su incumplimiento, sino la situación de alto nivel de riesgo de muerte en que se coloca al total de mujeres mexicanas que adquieren esta enfermedad. Cumplir las Normas en la materia, permitirán reducir sustancialmente las más de 5000 muertes que ocurren en la actualidad.
Por lo tanto el Gobierno tiene mucho por hacer para salvar vidas de mujeres en este país, hay un campo de oportunidad para avanzar y mejorar en la detección oportuna y así salvar vidas, seguiremos luchando por esta causa.
